You are hereForos / Perú, su gente y su cultura / Vida Peruana / EGOÍSTA
EGOÍSTA
Soy un hombre egoísta, lo reconozco. Cuando era pequeño me dijeron que tenía que compartir mis juguetes, pero me resistía. Por qué mis cosas valiosas las tengo que entregar a los demás - aunque sea un pequeño instante - aquellas pequeñas chucherías que guardaba con celo y pasión? No, no quise hacerlo nunca. Y por qué tendría que hacerlo ahora?
Soy un hombre egoísta, porque quiero ser el único que desea vivir esta sensación tan rica e inefable que siento por ti. Soy un hombre egoísta porque quiero robarte el aliento, hacerlo mío y respirar de ti, por eso a veces te beso y me apropio de tu oxígeno hasta que enrojezcas. Y porque también quiero arrancarte el gran suspiro de tu vida, hacer que veas las estrellas, los planetas y el sol cuando estamos juntos.
Soy egoísta porque quiero apoderarme de tus pensamientos, de cada hebra de tus sueños, de tus deseos, desde los más nobles hasta los más sicalípticos, y porque pretendo que conozcas la bondad y la malicia de la mano conmigo, hacerte cómplice de mis fechorías, de mi morbo, de aquellas cosas que jamás en tu vida pensanste o imaginaste hacer nunca, que la hagamos juntos con frenetismo, como adolescentes, como si no existiera el resto del mundo, hasta dejarte extasiada, cansada, desarmada y desbaratada, que me digas que ya no puedes más. También quiero que seas prófuga conmigo de esta relación aún escondida, no por el temor ni la verguenza sino por la noble y elevada razón del amor, fuerza que nos hace capaz de hacer cosas imposibles, y de las cuales ninguna acción que hacemos juntos ha fracasado hasta ahora.
Soy un hombre egoísta porque detesto tus momentos tristes, aunque hayan sido sólo tuyos, porque los odio con furia, y deseo desaparecerlos de manera definitiva. Soy egoísta porque no quiero lágrimas en tus mejilas más que de felicidad, y tampoco quiero tu dolor a menos que se trate de nuestros juegos locos. Soy egoísta porque quiero meterme con una profundidad no antes experimentada en tu pasión, en tu mente, en tu corazón, en tu ternura y en tu lujuria. Además quiero enseñarte el cielo azul aunque ya lo hayas visto, y el mar y la noche estrellada aunque ya los conozcas, para mostrártelos en una dimensión que nunca has percibido ni sentido, llevarte al sol, hacerlos testigos de mi proposición: ser uno siempre. Sólo dí que sí, que aceptas.
Soy un hombre egoísta porque no quiero darte nada de mí, simplemente quiero ser completamente tuyo, que es mucho más, y recordarte cada mañana cuando despiertes que estoy aquí, que vigilo tus sueños porque quiero espiarlos para meterme en ellos. Y porque quiero estar sólo para ti, porque mi egoísmo me produce desearte cada mañana, como un día nuevo, viéndote tal como eres, con esa desnudez que me fascina, con ganas de atravesar las fronteras de tu piel, de todo tu ser, y que no sea sólo algo diurno sino también vespertino y nocturno, hasta arráncarle el último segundo a cada madrugada. Que me narcotices con tu cariño, afecto, pasión y quedarme en ti.
Soy egoísta porque quiero que cada día me ames más, me tengas presente en cada canción que escuches, en cada ficción que recibas, en cada ilusión que experimentes, en cada deseo que se te ocurra, aún cuando cierres los ojos. Soy egoísta porque quiero ser el hombre de tus sueños, tu príncipe, tu protector, tu mejor amigo, tu novio, tu esposo, y beberme tu energía, gota a gota. Soy egoísta porque no quiero que me dejes nunca, que seas eterna en mí, que me pertenezcas siempre, en mi ficción y mi realidad, porque quiero ser el único dueño del amor y gritar el fuego que empiezo a sentir de sólo pensarte. También porque quiero secuestrarte y llevarte lejos, aunque sean lugares locos o disparatados, donde me lleven mis instintos para amarte, y luego de eso seguir amándote más, sin descansar un instante.
Soy egoísta porque quiero que cada momento que estemos juntos sea verano, sea nuestro aniversario, que se santifique aquel lugar donde te besé y se haga feriado ese día venticuatro de Larcomar, donde por egoísta te asalté, te reduje fascinerosamente, te apunté al rostro y te disparé un fulminante beso inolvidable. Después de eso no llegó la policía, ni el serenazgo, ni la emergencia médica. Debieron haber fuegos artificiales, bandas de música, serenata y pasacalles, porque así quiero que se vivan cada unos de nuestros días. Y que no sólo seas mi enamorada, mi novia, mi esposa, sino también mi amante, mi amiga cariñosa, mi mucama, mi enfermera, mi bailarina, mi ninfómana, mi cortesana, y que cada día seas siempre algo más. Pero también deseo que seas esa niñita de antaño que compartía conmigo su algodón de azúcar en el parque del jardín de infancia, con tu mandilito gris y tu botón blanco de nuestra aula, cuando me besabas con inocencia en la mejilla, aunque yo pusiera mis labios atrevidos. Eso cuando jugaba contigo en mi mundito mágico, el que aún conservo desde hace años en una vieja lonchera para ti.. allí en el centro de mi corazón.
Soy egoísta. Pero qué curioso! Pareciera paradójico porque cada día te obsequio mi ilusíon, cada día me haces tuyo con fineza, cada día me robas mi verdad y mi mentira en cada escrito mío, y porque te entrego mis locuras, mi díscola mente, mis más íntimos secretos, mi pasión, mi perversión, mi sentimiento, cada uno de mis operativos juguetes y mi corazón. Te entrego mi energía, mi polusión, mi voz, mi ph, mi calor, mi revolución, el punto más alto de mi ebullición hasta mojarte con mi piel. Y porque siempre pretendo decirte que eres el amor de mi vida y que no es casualidad encontrarte, sino que de alguna manera mágica y sutil te busqué y al fin te encontré, y ya estás a mi lado. Sin duda, estabas destinada para mí así como yo para ti, nada de esto fue un error.
Por eso mi cholita linda, a un año de estar juntos y ser uno, te digo que sigo soñando y me arriesgo a perder. Y también te pido en mi egoísmo: sólo ámame.. ahora y siempre. Atrévete a mi amor. A un año de estar juntos te amo más mi Merce.
maldito paranoico
Enviar un comentario nuevo